"Control horario digital" es el término que usa la gente para buscar dos cosas distintas: un aparato para fichar y un programa para llevar el registro. Aquí van las dos, con sus pegas y sin vender ninguna como la solución milagro.
Se pregunta mucho ahora por dos motivos: el registro de jornada es obligatorio desde el 12 de mayo de 2019 y hay un Real Decreto en tramitación que quiere hacerlo exclusivamente digital. Muchas empresas que llevaban años con un cuaderno o un Excel se han puesto a mirar el mercado y se encuentran relojes de tarjeta, lectores de huella y apps de móvil en el mismo saco. Unos quieren comprar un aparato para la entrada de la nave o de la tienda; otros, un programa que lleve la cuenta sin depender del papel. Son necesidades distintas y conviene separarlas antes de decidir nada.
No hay una opción mejor en abstracto. Depende de si tu gente trabaja en un sitio fijo o no, y de cuántos centros tienes.
| Sistema | Cuándo tiene sentido | Pegas |
|---|---|---|
| Terminal físico (tarjeta o código) | Fábrica, almacén o tienda con un único punto de entrada y personal sin móvil de empresa. | Se estropea y hay que darle mantenimiento. Solo sirve en ese sitio: no cubre teletrabajo ni varios centros. La tarjeta se puede prestar entre compañeros. |
| Terminal biométrico (huella o cara) | Cuando quieres evitar que alguien fiche por otro. Es la promesa de venta más habitual. | La AEPD lo desaconseja para control horario ordinario: lo trata como un dato de alto riesgo y exige justificar por qué no basta con algo menos invasivo. Además es el más caro de instalar. |
| Software (móvil, web o tablet) | Teletrabajo, varios centros, gente en ruta o turnos cambiantes. Es la opción más flexible. | Necesita que alguien tenga un dispositivo a mano. Si el sistema depende de tener cobertura, los días sin conexión se quedan sin fichar. |
Esto es lo que de verdad revisa la Inspección, y da igual si detrás hay un reloj de pared o una app: el registro tiene que ser diario, con hora de inicio y de fin, de toda la plantilla (jornada completa y parcial, también teletrabajo), inalterable (si algo se corrige, tiene que quedar quién, cuándo y por qué), y conservado cuatro años a disposición de los trabajadores, sus representantes y la Inspección de Trabajo. La ley no exige biometría, ni una marca concreta de terminal, ni ningún software determinado. Exige esas cuatro cosas. Lo hemos desarrollado con más detalle en la guía de registro horario digital.
Un terminal en la entrada funciona bien si todo el mundo pasa por ahí. El problema aparece en cuanto la realidad de la empresa se complica un poco:
En estos casos el software gana por eliminación: no porque el terminal sea peor, sino porque no llega a cubrir el caso. Y si mezclas los dos —terminal en la nave, app para el comercial que está en la calle— acabas con dos sistemas que no se hablan entre sí, dos formatos de datos distintos y el doble de trabajo a la hora de sacar el informe para la Inspección. Por eso, en cuanto hay más de un centro o alguien que no ficha siempre en el mismo sitio, suele salir a cuenta unificarlo todo en un único software.
Jornalo es un registro de jornada en software, pensado para empresas pequeñas que fichan desde el móvil, la web o un tablet en modo kiosko con PIN. Nada de biometría: se ficha con un código o con la sesión iniciada. El fichaje se guarda encadenado con el anterior, así que cualquier alteración se nota, y si alguien olvida fichar, la corrección queda registrada en vez de reescribir el dato original. Si no hay cobertura, el fichaje se guarda en el móvil y se envía solo al recuperar la red.
Es gratis hasta 3 empleados con el archivo legal completo, y 1,75 € por empleado y mes en el plan Pro, sin permanencia ni cuota de alta. Puedes ver los detalles en precios o leer la guía completa de registro horario digital.
Gratis hasta 3 empleados, con el archivo legal completo. A partir de ahí, 1,75 € por empleado y mes. Sin permanencia y sin cuota de alta.
La ley obliga a registrar la jornada, no a usar una tecnología concreta. Hoy un reloj de fichar con tarjeta, un cuaderno o una app cumplen igual si son diarios, veraces y se conservan cuatro años. Lo digital no es obligatorio todavía: hay un Real Decreto en tramitación que lo exigirá, pero no está publicado en el BOE.
No está prohibido, pero la Agencia Española de Protección de Datos lo desaconseja para el control horario ordinario porque lo considera un tratamiento de alto riesgo. Un PIN o un usuario identificado cumplen la misma función sin ese problema.
El terminal es un aparato físico instalado en un sitio fijo: tarjeta, código o huella. La app funciona en el móvil o la tablet de cada persona, así que sirve también para teletrabajo, obra o varios centros. El terminal es más robusto en un puesto fijo; la app es más flexible en todo lo demás.
Un terminal físico se paga una vez, aparato más instalación, y el precio depende del modelo y del fabricante: hay que consultarlo en su web. Un software suele cobrarse por empleado y mes: Jornalo, por ejemplo, es gratis hasta 3 empleados y 1,75 euros por empleado al mes a partir de ahí.
Es una infracción grave de la LISOS, con multas de 751 a 7.500 euros. El borrador del nuevo Real Decreto plantea sanciones por trabajador afectado, lo que dispara el importe en cuanto la plantilla crece.
Esta guía explica la normativa de forma divulgativa y no sustituye al asesoramiento de un profesional laboral. Última revisión: julio de 2026.